Caracterizacion Ambiental
a- Ubicación
Cruz del Eje es uno de los departamentos
limítrofes de la Provincia de Córdoba:
por el noroeste colinda con Catamarca y La Rioja;
al este se encuentran Ischilín y Punilla;
San Alberto al sur, y completan el límite
Pocho y Minas por el oeste. Su superficie es
de 6.550 km., que representa el 3,88% del territorio
provincial. Está dividido en cinco pedanías:
Candelaria, San Marcos, Cruz del Eje, La Higuera
y Pichanas.
b- Relieve e Hidrografía
Fisiográficamente pueden
distinguirse cuatro tipos de áreas: la
primera, con relieve montañoso, representada
por el macizo cristalino de granito y rocas
cristalofílicas de Sierras Grandes, Guasapampa
y Serrezuela; un área de piedemonte formada
a partir de materiales erosionados preexistentes
o transportados de la anterior y una planicie
compuesta por materiales más finos, de
origen fluvio-eólico, con ondulaciones
suaves y declive general hacia el noroeste,
donde se encuentra el área más
deprimida, ocupada por las Salinas Grandes.
El gradiente topográfico
tiene dirección noroeste, con su punto
más alto en el Cerro Los Gigantes (2.370
m.s.m.) y el inferior en las Salinas, a unos
150 m.s.m.
Este es también el sentido
de variación del clima, al que acompañan
los suelos y la vegetación.
La red hídrica superficial
está controlada por la estructura geológica
de la cuenca de captación, y los ríos
se encauzan en fallas de dirección SN;
al llegar a la llanura los cursos se desvían
hacia el noroeste y se infiltran en los sedimentos,
sin alcanzar las Salinas. Los cursos principales
son Pichanas, Soto y Cruz del Eje, formados
a partir de numerosos ríos y arroyos
que nacen en las Sierras Grandes. La suma de
sus caudales medios es de 8,5 m3/segundo, lo
que representa igual porcentaje con respecto
a la totalidad del escurrimiento superficial
de la Provincia (aproximadamente 100m3/segundo).
La cuenca activa del río
Cruz del Eje cubre una superficie de 1700 Km2,
con una abundancia absoluta de 3,0 m3/s. Está
formada por los ríos de San Marcos, Quilpo
y de la Candelaria que desaguan en el Dique
Cruz del Eje.
Las principales finalidades de
su construcción son abastecimiento de
agua potable, riego, generación de energía
y atenuación de crecidas.
Tiene una capacidad de 112 Hm3.
El río de Soto tiene sus
nacientes al Oeste del Cerro Los Gigantes. Subterráneamente,
sus aguas llegan hasta la depresión de
las Salinas Grandes. La superficie de la cuenca
activa es de 449 Km2, con una abundancia absoluta
de 3,4 m3/s.
Como consecuencia de las condiciones
geológicas, geomorfológicas, edóficas
y bióticas de la cuenca, las aguas del
río de Soto, a pocas horas de las grandes
crecientes son límpidas y su potencia
o abundancia relativa es mayor que la de los
ríos Cruz del Eje, Pichanas y Guasapampa
juntos.
El río Pichanas se origina
al Oeste de la Sierra Grande y sobre sus aguas
se emplaza el dique homónimo. Las principales
finalidades de su construcción son el
riego y la atenuación de crecidas. Tiene
una capacidad de 66 Hm3 y se encuentra en el
límite con el departamento Cruz del Eje.
En las áreas montañosas se encuentran
suelos someros, muy pedregosos, y suelos aluviales
más profundos asociados a valles interserranos,
susceptibles de erosión hídrica
por la energía del relieve. Ante prácticas
de manejo inadecuadas se desencadenan fuertes
procesos erosivos, con formación de cárcavas
y arrastre de sedimentos por los ríos.
Los suelos del llano tienen textura
franca a franco-arenosa, a veces con salinidad
y alcalinidad moderada subsuperficial y son
también susceptibles de erosión
por viento y agua.
El relevamiento cartográfico
de suelos en el departamento sólo se
ha realizado en unas 4.000 has. que se incorporarán
al área de riego del Dique de Pichanas;
el resto no cuenta con información sobre
el tema.
c- Clima
La variación climática
en el departamento es muy grande y se debe principalmente
al relieve. Así, en el extremo sur, a
mayor altitud, la temperatura máxima
media es de 14 grados C. y las precipitaciones
superan los 800 mm. mientras que en las Salinas,
los valores térmicos superan los 27 grados
C. y los de precipitación son inferiores
a 400 mm.
En la parte norte predominan los
vientos del noreste y sudeste.
En la parte sur, durante la estaciòn
intermedia los vientos predominanes son del
noreste y este, especialmente los segundos,
mientras que en el invierno estos dismnuyen
y aumenta la frecuencia de los del oeste.
d- Flora y fauna
La vegetación natural ha
sido modificada por el uso (desmonte, extracción
forestal y pastoreo) pero es el rasgo fisiográfico
predominante en el paisaje, ya que cubre más
del 70% de la superficie. Pueden distinguirse
unidades de vegetación asociadas a características
ambientales, de las cuales el relieve es la
más importante. En las Sierras Grandes
se presenta el piso de pastizales, desde las
cumbres hasta unos 1.400 m.s.m., con predominio
de gramíneas y otras especies herbáceas
que forman céspedes, pastizales o pajonales;
en sitios menos accesibles subsisten bosques
de bajo porte, de "tabaquillo" (Polylepis
australis) y ejemplares aislados de "orco
molle" (Maytenus boaria), única
fuente de combustible y por lo tanto, en serio
retroceso. A menor elevación, el pastizal
es reemplazado por un arbustal de altura o directamente
por el bosque, que abarca el piso de vegetación
comprendido entre los 500 y 1.000-1.200 m.s.m.
Está compuesto por orco
quebracho, molles y cocos, entre las especies
más importantes, y lo reemplaza a menor
elevación el bosque chaqueño occidental,
caracterizado por el quebracho blanco como especie
dominante. Las Salinas y áreas perisalares
tienen un matorral o arbustal de porte bajo
y cobertura variable, compuesto por especies
adaptadas a la alta salinidad.
La ganadería es actualmente
la actividad predominante en términos
de ocupación del suelo y se asienta en
las áreas del pastizal de altura, bosque
serrano y bosque de llanura. Estos últimos
han sido desvastados por la tala para extracción
de madera y leña, y son frecuentes las
áreas donde no se han respetado los diámetros
mínimos exigidos por la Ley Forestal.
En gran parte del área la vegetación
actual es un arbustal cerrado que dificulta
el paso del ganado e inhibe el crecimiento del
pastizal.
El bosque serrano también
fue explotado, básicamente para combustible
de hornos de cal, pero se conserva en partes
debido al relieve accidentado que lo hace inaccesible.
Aproximadamente el 20% de la vegetación
del área de llanura y piedemonte ha sido
desmontada para agricultura y el área
efectiva de riego (unas 20.000 has.) representa
el 20% del área regada total de la provincia.
La fauna nativa está siendo
sometida a una intensa presión de uso;
guanacos, corzuelas, pecaríes de collar,
zorros, pumas, lampalaguas, iguanas y suris
son muy perseguidos como trofeos o por el valor
de sus pieles, pese a las disposiciones legales
en la materia.
Existen áreas declaradas
bosques protectores o permanentes en términos
de la Ley Forestal, que comprenden los faldeos
serranos de la cuenca del Río Soto; estas
disposiciones tienden a compatibilizar el aprovechamiento
forestal y ganadero con la protección
del ambiente, prevención de erosión,
etc. No hay, en cambio, un marco legal equivalente
para el aprovechamiento racional de las áreas
de pastizales, afectadas por erosión
severa.
Es igualmente necesario reconducir
las actividades agropecuarias en los bosques
degradados de la llanura, mediante un conjunto
de técnicas apropiadas (reforestación,
desmonte selectivo, utilización de pasturas
adaptadas, etc.) para recuperar el potencial
productivo y lograr un desarrollo sostenido
del área.